¿Por qué tus primeros años de trabajo son clave para tu futura pensión?

Mientras antes comiences a cotizar, más años tiene tu dinero para crecer gracias a la rentabilidad y al interés compuesto. En simple: no solo ahorras, sino que los retornos que generan esos ahorros también vuelven a generar ganancias con el tiempo.

Por ejemplo, una persona que comienza a cotizar a los 25 años puede acumular mucho más ahorro que alguien que empieza a los 35, incluso si después ambos ganan sueldos parecidos.

Además, durante los primeros años de vida laboral, las personas suelen estar en fondos con mayor exposición a renta variable (multifondos A y B) , es decir, con una mayor participación de acciones. Si bien estos fondos pueden presentar mayores fluctuaciones en el corto plazo, históricamente han mostrado mejores retornos en horizontes de inversión largos, ya que cuentan con más tiempo para enfrentar y recuperarse de episodios de volatilidad. 

Otro factor importante son las lagunas previsionales. Pasar largos periodos sin cotizar reduce el ahorro acumulado y también el tiempo que ese dinero podría haber estado generando rentabilidad.

Por eso, más que pensar la pensión como algo lejano, es importante verla como una construcción de largo plazo. Pequeñas decisiones que tomas al inicio de tu vida laboral —como cotizar de forma constante o mantener una estrategia acorde a tu edad— pueden tener un impacto muy importante en el futuro.

Porque en pensiones, empezar antes no es un detalle: es una ventaja.

Y en ese camino, iniciativas como Despega Tu Pega buscan acompañar a las nuevas generaciones entregándoles herramientas y habilidades para dar sus primeros pasos en el mundo laboral formal, impulsando así una inserción temprana que les permita comenzar a cotizar y construir su ahorro previsional desde el inicio de su vida laboral.