Empleabilidad femenina entre 25 y 35 años: una etapa clave para el desarrollo profesional

Insertarse en el mercado laboral, consolidar experiencia o reorientar la trayectoria profesional son desafíos que enfrentan muchas mujeres entre los 25 y 35 años, en una etapa clave para su desarrollo laboral. Sin embargo, los datos muestran que este grupo enfrenta brechas importantes para acceder a empleos estables y con proyección.

Según el Boletín Estadístico de Empleo Trimestral de marzo 2026 del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la tasa de desocupación femenina fue de un 9,0%, versus la de los hombres, que se ubicó en un 7,8%.

Inserción laboral en mujeres jóvenes

El informe muestra que el crecimiento del empleo femenino se concentró principalmente en mujeres entre 35 y 44 años, mientras que en el tramo de 25 a 34 años la evolución fue más moderada, lo que evidencia una etapa de transición laboral en mujeres jóvenes. 

Mayor informalidad en el mismo segmento

Otro elemento relevante es la informalidad laboral. La tasa de ocupación informal femenina alcanzó un 28,0%, cifra superior a la masculina, lo que refleja que muchas mujeres acceden a empleos con menor estabilidad laboral. 

La etapa entre los 25 y 35 años es fundamental para construir experiencia, proyectar ingresos y consolidar una trayectoria laboral. Cuando existen trayectorias más intermitentes en este periodo, el desarrollo profesional puede avanzar de manera más gradual, lo que refuerza la importancia de fortalecer habilidades y oportunidades en esta etapa.

En este contexto, fortalecer la empleabilidad femenina joven se vuelve clave para construir trayectorias laborales más sostenibles y mejorar las oportunidades laborales en una etapa decisiva del desarrollo profesional. Iniciativas como Despega Tu Pega buscan aportar a este desafío, fortaleciendo habilidades y facilitando el acceso a nuevas oportunidades laborales, especialmente para quienes buscan reencauzar su carrera o actualizar sus competencias.